Por: Miguel Moret
Aprender a nadar nos sumerge en una mar de colores y modernas melodías, cual onírico presente de cualquier ser que transite la decisiva parte en la cual te defines ante una sociedad segmentada y liderada por las etiquetas. Nos propone más que el amor y la felicidad, es la libertad el verdadero sendero del homo-sapiens hacia la nombrada felicidad.